
Detrás del concepto dirección de equipos hay muchas teorías, estrategias y razonamientos diversos, más o menos elaborados, más o menos complejas. Muchas veces la simple lógica, puede aportarnos algunas herramientas muy potentes para poder alcanzar el éxito. Destacamos algunos puntos importantes:
Toma de decisiones. Ante un problema, se deben tomar decisiones firmes, inequívocas y rápidas. Otra cosa es que luego sea necesario cambiarlas, porque no han sido correctos. Si acertamos al menos en un 60%, ya ha valido la pena tomar esta decisión. La toma de decisiones es fundamental, ya que, la persona responsable de dirigir un equipo tiene la responsabilidad de decidir. Esto es una actividad importante y delicada pero que se debe llevar a cabo a toda costa. En resumen, se ha de decidir, no dudar. Sólo el que toma decisiones, gana
El equipo debe ser de confianza. Un detalle que parece absurdo pero fundamental. El equipo, como ideal, debe ser elegido por el jefe de equipo, debe ser de su confianza. No nos engañemos, esto es una utopía ya que casi siempre el equipo viene dado desde el principio. Esto es un grave error, ya que se pervierte desde el principio un punto fundamental de la gestión de equipos, pero no es una excusa para no hacer bien el trabajo. Haciendo un símil con el mundo del fútbol, no debemos perder de vista que ante todo, se debe obtener el mejor del equipo que disponemos, mas tarde ya vendrán los fichajes.
Escuchar al equipo. No significa que se haga lo que dice el equipo, sino que escucha los diferentes puntos de vista y si aportan valor, se incorporan a la decisión. La responsabilidad de la decisión recae en el jefe del equipo.
Compartir los conocimientos. Ni el jefe de equipo lo sabe todo, ni los miembros del equipo son un grupo de inútiles. Compartir significa confiar y motivar a todos los miembros del equipo y que éstos, trabajen para un único objetivo.
En definitiva, sobre gestión de equipos se han escrito muchas líneas de texto con muchas estrategias y técnicas diferentes, pero a veces la lógica puede llegar a simplificar mucho esta tarea. Un equipo es fundamental para llevar a cabo cambios, mejoras y una transición a una nueva cultura de gestión, como puede ser la implantación de un sistema de gestión de la calidad, de medio ambiente o prevención de riesgos.
Autor: Marc Miró
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