
Ya hace tiempo que la presencia digital de una empresa en internet es imprescindible. En un principio, esto se traducía en un simple web estático como tarjeta de presentación. Poco a poco, se desarrolló la web hasta diseños complejos y todo tipo de funciones y servicios, en definitiva, la empresa se abrió digitalmente todos.
Vivimos en el siglo XXI y a día de hoy, el desperdicio, podríamos calificarlo de muda, de internet es muy significativo. Pongamos ejemplos:
1- Pequeña o mediana empresa con una web corporativa de diseño atractivo. Esta web ha sido concebido por una empresa externa y ésta es la encargada de su actualización. El problema radica en este detalle, la web, de cara al cliente, no aporta valor, hay una desconexión entre la empresa y su web. La web debería ser una extensión, formar parte de la empresa y en realidad, simplemente es como un tríptico de presentación más.
2- Otro caso sería una empresa con gran presencia en internet, con la web aportando valor y de gran proyección. Lo que ocurre es que los futuros clientes piden información, interactúan pero no obtienen una respuesta satisfactoria. Esta respuesta simplemente podría ser un mail. Estamos ante un nuevo desperdicio de las herramientas digitales. La gravedad de esto es que se pierden oportunidades y en el mundo de la empresa, una oportunidad perdida puede significar el futuro.
3- La eterna lucha entre producción y ventas se traslada en la web. Ventas ve la web como otro comercial y producción un enemigo, ya que los desbarata la planificación de la producción.
Son tres ejemplos, podrían ser muchos más, lo que representa internet. Es importante resaltar un hecho, y en esta web lo repetimos una y otra vez, el cliente manda. Cada uno de los procesos de una empresa debe alinearse con los requerimientos del cliente. ¿Qué necesita el cliente? Como podemos aportar valor al cliente a través de las herramientas digitales?
Una vez más, se debe planificar un proyecto de identidad digital. El concepto puede ser muy amplio, desde un simple web en una campaña de publicidad viral. Creemos que alguien de la empresa debe tener los conocimientos adecuados para poder gestionar la conexión empresa-internet, gestionando su blog, web o cualquier herramienta digital que se utilice. Como en otros ámbitos, todo ello se debe observar desde una óptica Lean, aportando valor y minimizando las mudas.
Autor: Marc Miró
http://piensaenlean.blogspot.com



